sábado, 31 de marzo de 2007

Garlfied y yo

En mis ratos libres leo libros instructivos como éste. Me encanta:


Fuente: Garfield

jueves, 29 de marzo de 2007

La burra Lora y el suizo Stefan.

" Je ne voyage pas pour aller quelque part, mais pour voyager ; je voyage pour le plaisir du voyage […] L'important c'est de bouger ; d'éprouver d'un peu plus près les nécessités et les aléas de la vie, de quitter le lit douillet de la civilisation, et de sentir sous ses pieds le granit terrestre avec par endroits, le coupant du silex. "

Stevenson: "Voyage avec un âne à travers les Cévennes)"



Como ven , no puedo escribir cuando quiero, porque tengo que esperar a que mi papá me haga un hueco en su ‘apretado’ horario. Anuncié el otro día que además de Romero III me apetecía hablar de una burrita joven llamada Lora y de su peculiar dueño, un suizo aventurero que dice llamarse Stefan.

Stefan había comprado a Lora en Jaén y juntos habían caminado 200 kilómetros hasta llegar al Refugio donde la burrita llegó con sus pezuñas destrozadas, después de haber andado quién sabe por qué caminos. Iván y su equipo se ocuparon de curar las pezuñas y le buscaron una familia que pudiera ocuparse de ella mientras su dueño proseguía su viaje con una burra adulta y a la vuelta recoger a Lora.

Como perrita siento una especial solidaridad con mis congéneres de cuatro patas y con los de dos, no se vayan a creer. He sentido también una simpatía por este suizo errante que vive y viaja a su aire, de forma diferente a la mayoría de los humanos que no saben ya desplazarse de un sitio para otro, cada vez con más prisa. Es como si deseosos de llegar a los sitios se hubieran olvidado de los placeres del camino. Sé que a mi papá también le caen bien personajes con Stefan . Mientras escribo esto, se ha acercado y me ha dicho en voz baja: “Douce , pregunta a Romero, cuánto puede costar un burro aventurero.” Cualquier día me veo andando por esos caminos de Dios, él, yo y un burro. Por mi parte no habría inconveniente.

Este papá mío está cada día más chiflado.
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Referencia y foto de : "El Burro Romero"
  • La cita que he copiado arriba de Stevenson , me la ha soplado mi papá al leer la referencia a la burra Modestine de 'Romero'. (Ver aquí el Viaje de Stevenson por Les Cévennes)

martes, 27 de marzo de 2007

Romero III y otros

Como mi papá se apodera del ordenador no me da ocasión a que yo meta mis patas para escribir mis crónicas. Así que tengo que aprovechar cualquier momento en que él esté ocupado, para dar cuenta de mis cosas.

Por ahora sólo les adelanto que tengo que hablarles de RomeroIII, burro-taxista, con licencia para pasear a los turistas que visitan Mijas , la capital del mundo del Burro-Taxi y otros encantos. Romero está muy orgulloso de su hijo, todo un experto en su oficio. Mañana, con más calma, les hablaré de él. Por hoy les enseño su foto y la dirección de un vídeo donde se habla de la ITV asnal de la que ya he les he contado algo.

domingo, 25 de marzo de 2007

En el rastrillo

Pues sí, esta mañana antes de ir a la playa, nos hemos dado una vuelta por un 'rastrillo' ( porque yo lo llamo así, y no como el pedante de mi papá que lo llama "Marché aux Puces", para fardar de que ha estado en París de la France). Pulgas habrá en aquel rastro, pero este es mu limpio y mu decente.

Bueno, a lo que iba, que a mi me gusta mucho este tipo de mercado porque ves a unos tipos muy curiosos, algunos se enfadan si les fotografías el 'género' como ellos le llaman. A mi papá , como es muy antiguo, le gustan fotografiar a todos los trastos viejos como él. Yo me fijo en las cosas que a mí me interesan, sobre todo en los perritos, y mientras él saca fotos de cacharros que no sé para qué sirven yo busco el lado 'perruno' de la cosa.

Aquí les enseño las dos que yo saqué. Una es la de un perrito muy educado que estaba sentado en un banco mientras su amo aprovechaba la aglomeración de gente que acuden a estos sitios y luego no les compran nada para ver si le caía algo. Estuvo hablando con mi papá para sacarle las perras. Mi papá, que es un indocumentado no le entendía, hasta que yo se lo traduje porque hablaba un 'caló' pero rumano. Tuve que decirle, que el señor pedía 'cailas' que si no no habría foto. ¡Además de becaria, ahora tengo que hacer de traductora!

sábado, 24 de marzo de 2007

El otro Romero

Ayer por la tarde tuve una charla larga con mi amigo Romero, el burro malagueño. Me estuvo contando la apasionante historia de un colega suyo que se llama igual que él y que parece que está causando problemas a su dueño, el pastor Julio de la Losa que pastorea con él y con más de mil ovejas y corderos por la Casa de Campo de Madrid. Parece ser que a Gallardón no le gusta que el Romero madrileño o abulense se pasee con sus amigas las ovejas y su amo para regocijo de niños y papás. "Los niños están encantados. Los padres que vienen por la Casa de Campo dicen que da gusto, que para que los niños vean a ovejas y burros tienen que pagar en granjas escuela", dice Julio.

Me cuenta que cuando habla del tema, el bueno de su amo se muerde el labio inferior y mueve la cabeza como si no se lo creyera. El problema viene porque últimamente el Ayuntamiento de Madrid no le deja en paz y anda buscándole las cosquillas para rescindir el contrato que firmó con él para el aprovechamiento de los pastos de las laderas más verdes de la capital, una tradición que se mantiene desde hace décadas.

Según su sabiduría natural "las ovejas son ecológicas. Le dan abono a la hierba, y además, al comerla, disminuyen el combustible para posibles incendios", explica Julio, que se siente arropado. "Todos los días vienen los niños y personas mayores a tocar las ovejas. Y nunca he reprendido a nadie por ello. Los madrileños están conmigo, están orgullosos de las ovejas y el burro", subraya.

Nuestro buen amigo Romero, el madrileño, que acompaña al señor de la Losa por si hay que cargar con alguna oveja muerta o lisiada al parecer no está incluido en el contrato, por lo cual el buen hombre ha sido multado varias veces que ha pagado pastorilmente. Lo que el bueno de Julio no comprende es por qué dejan pasear a caballos. “¡Qué daño hace mi burro?, se pregunta. "Lo que tendrían que hacer es preocuparse por quitar la prostitución de aquí", dice con su lógica aplastante.

Y ahí hemos dejado a Romero, a Julio, a sus ovejas, corderos y a sus dos perros, preocupado, porque a pesar de limpiarle las hierbas al Ayuntamiento, abonarle la tierra y pagarle 48.000 euros por cuatro años, se teme que en cuanto logren echarle meterán unas máquinas para cortar la hierba “y sacarse las perras como en las obras, Si serán las mismas contratas y todo”.

Romero y yo nos hemos quedando filosofando de cómo el cochino dinero está acabando con todo lo que huele aún a natural para mayor provecho de los bolsillos de los espabilaos y sus amigos. ¡Humano mundo!
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"Bibliografía":-)
El burro Romero
Diario El Mundo

jueves, 22 de marzo de 2007

Para Romero

Querido Romero,

Ayer Iván preguntó a mi papá si Marcial, el de Calatayud, tenía algún epigrama dedicado a vostros. Me dice que aún no lo ha encontrado. Pero hoy he estado viendo con él algunas cosas que escritores de todos los tiempos han escrito sobre vosotros. A mí lo que más me sigue gustando son los textos que sobre un compañero tuyo dijo Juan Ramón Jiménez en "Platero y yo " . Me enternece todavía cuando leo aquello de:

"Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro.
Lo dejo suelto, y se va al prado, y acaricia tibiamente con su hocico, rozándolas apenas, las florecillas rosas, celestes y gualdas...

Pero hoy en una página con un "Quest" para niños, he visto este texto menos conocido y que también me gusta mucho:

Capítulo 55- Asnografía

Leo en un Diccionario: ASNOGRAFÍA, s. f. : Se dice, irónicamente, por descripción del asno.

¡Pobre asno! ¡Tan bueno, tan noble, tan agudo como eres! Irónicamente... ¿Por qué? ¿Ni una descripción seria mereces, tú, cuya descripción cierta sería un cuento de primavera? ¡Si al hombre que es bueno debieran decirle asno! ¡Si al asno que es malo debieran decirle hombre¡ Irónicamente... De ti, tan intelectual, amigo del viejo y del niño, del arroyo y de la mariposa, del sol y del perro, de la flor y de la luna, paciente y reflexivo, melancólico y amable, Marco Aurelio de los prados...

Platero, que sin duda comprende, me mira fijamente con sus ojazos lucientes, de una blanda dureza, en los que el sol brilla, pequeñito y chispeante, en un breve y convexo firmamento verdinegro. ¡Ay! ¡Si su peluda cabezota idílica supiera que yo le hago justicia, que yo soy mejor que esos hombres que escriben Diccionarios, casi tan bueno como él Y he puesto al margen del libro: ASNOGRAFíA, sentido figurado: Se debe decir, con ironía, ¡claro está!, por descripción del hombre imbécil que escribe Diccionarios.

(Platero y yo - Juan Ramón Jiménez)

Además, si los niños quieren trabajar sobre el libro, tienen algunas actividades que hacer. Pincha aquí y dile a Iván que te diga de qué se trata.

Te pongo también una foto de hace algunos años de mi papá junto a dos amigos tuyos. Para que vea que serio se pone. No se lo digas , pero yo me quedo con los burros, los encuentro más simpáticos.

martes, 20 de marzo de 2007

¡Nos ha jo....robao Marzo con sus fríos!

Pues no, no me parece una manera muy educada de marcharse este invierno. ¡Qué falta de seriedad y de coherencia!. O sea que nos engaña casi con tres meses de calores impropios de su nombre y ahora que se despide lo hace con malos modos.

Estoy que trino, aquí encerrada en casa, sin poder salir a la calle, porque a mí con este tiempo de humanos no me apetece salir. Tampoco me gusta que me pongan esos arrumacos que les ponen a algunos amigos míos, me parecen cursis, ridículos. Nosotros nacimos ya con nuestros abrigos y nuestros impermeables puestos y no necesitamos cursiladas de ésas.

Así que aquí me tienen, resignada. Esperando a que pase este señor enfurruñado que ha querido hacer honor a su nombre, ahora que se despide. Menos mal que, a pesar de todo , me tomo las cosas con filosofía perruna que al mal tiempo hay que ofrecerle la mejor de las caras. Volverá a reír la primavera... (Ufffff... ¡qué pecao he dicho! Si me oyen algunos, ya me cuelgan el sambenito)